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¿Qué es primero, la migraña o el desencadenante?

Actualizado: 10 nov 2025

“Tomo para no tener migraña... tengo migraña para no tomar”

(importante: se debe leer con la tonada de la canción Yo Tomo, de Bersuit Vergarabat)


¿Qué hice ahora para merecer esto? Es la pregunta que miles de personas se hacen tras un ataque de migraña. No sos ni el primero, ni el único ni el último que necesita revisar minuciosamente las últimas horas previas al ataque buscando un responsable de tanto dolor, una causa, un culpable.


Muchas veces culpamos al chocolate, a los fritos, a la noche de insomnio, al estrés o a una copa de vino. Pero les cuento que hoy los científicos en migraña están empezando a ver las cosas de otra manera.


¡Gracias a Dios!


🎯 El desafío: entender los desencadenantes


Durante años, la conversación sobre migraña se centró en evitar los disparadores o desencadenantes. Pero ¿realmente un desencadenante externo puede provocar una crisis por sí solo? ¿O es solo la última gota en un cerebro que ya estaba en proceso de desregulación?


Varias publicaciones de los últimos años sugieren que la migraña es un ciclo, una especie de circuito que se va armando mucho antes del dolor. En este ciclo, distintos factores —internos y externos— pueden bajar el umbral que necesita el cerebro para “entrar en modo migraña”.


🔄 Un ciclo más que una causa única


El ciclo temporal de la migraña, dividido en fases interictal (entre crisis) e ictal (durante la crisis). Distintos factores pueden contribuir al inicio de un ataque. Los desencadenantes internos (como el estrés, la menstruación, el ayuno o la falta de sueño) afectan la homeostasis cerebral y reducen el umbral de excitabilidad cortical, aumentando la susceptibilidad a fenómenos como la depresión cortical propagada (CSD). Los desencadenantes externos (como ciertos alimentos, alcohol o ejercicio intenso) pueden activar vías sensoriales o inflamatorias, elevando niveles de CGRP o promoviendo vasodilatación.  Múltiples factores, muchas veces en combinación, alteran el equilibrio neurovascular del cerebro migrañoso y precipitan un episodio. -  Imagen de Sebastianelli G. Cephalalgia. 2024;44(10). Disponible aqui
El ciclo temporal de la migraña, dividido en fases interictal (entre crisis) e ictal (durante la crisis). Distintos factores pueden contribuir al inicio de un ataque. Los desencadenantes internos (como el estrés, la menstruación, el ayuno o la falta de sueño) afectan la homeostasis cerebral y reducen el umbral de excitabilidad cortical, aumentando la susceptibilidad a fenómenos como la depresión cortical propagada (CSD). Los desencadenantes externos (como ciertos alimentos, alcohol o ejercicio intenso) pueden activar vías sensoriales o inflamatorias, elevando niveles de CGRP o promoviendo vasodilatación. Múltiples factores, muchas veces en combinación, alteran el equilibrio neurovascular del cerebro migrañoso y precipitan un episodio. - Imagen de Sebastianelli G. Cephalalgia. 2024;44(10). Disponible aqui

Como muestra este esquema, hay dos grandes momentos en el ciclo de la migraña:


La fase interictal (o el tiempo entre crisis) es aquel en que el cerebro parece estar “normal”. Sin embargo, sabemos que hay cambios en la corteza cerebral que lo ponen vulnerable a sobreestimularse con luces, sonidos, tacto, olores, movimiento, etc. En esta etapa es donde factores como el estrés, la privación de sueño, el ayuno o los cambios hormonales normales del ciclo menstrual pueden preparar el terreno, bajando el umbral para que el ataque se inicie.


Durante la fase ictal (o el ataque) aparece el dolor, se vuelve visible o tangible esa vulnerabilidad. Pero si observamos con atención, en muchos casos ya había señales antes: bostezos, fatiga, cambios de humor, hambre repentina. Estas señales premonitorias muestran que el cerebro ya estaba alterado, "ya venía volando bajito" antes incluso de que se te ocurriera comerte ese chocolate o tomarte ese vino.


💊 Modelos humanos provocativos de migraña: un laboratorio de migraña


Existen algunos laboratorios en el mundo que se dedican a provocarle migraña a personas para estudiar lo que ocurre en humanos. Uno de los más importantes del mundo está en el Hospital de Glostrup, cerca de Copenhague, Dinamarca. Mis respetos a estos voluntarios que se prestan al dolor para que aprendamos más y se puedan diseñar nuevos tratamientos.


En estos laboratorios, los científicos han podido inducir ataques de migraña en voluntarios sanos y en personas con migraña usando distintas sustancias como CGRP, PACAP, sildenafil, nitroglicerina o levkromalina. Estos compuestos alteran vías químicas distintas y terminan activan el sistema trigémino-vascular, desencadenando síntomas similares a una migraña espontánea.


Una cuestión interesante de esto es que los síntomas no aparecen de inmediato tras la administración de la sustancia. En la mayoría de los casos, surgen señales prodrómicas y luego inicia el dolor.

Estos hallazgos refuerzan la idea de un proceso gradual más que un simple disparo externo o un interruptor que se prende o apaga.


🧬 Desencadenantes internos: el cuerpo que predispone


Sabemos perfectamente que factores como el estrés, la privación de sueño, el ayuno y los cambios hormonales (especialmente la caída de estrógenos pre-menstruales) no solo “molestan” al cerebro, sino que alteran su metabolismo, bajan el umbral de excitabilidad cortical y aumentan la liberación de CGRP, facilitando la depresión cortical propagada (DCP) y la activación del sistema trigémino-vascular.


🔬 Por ejemplo, en modelos animales se ha demostrado que el estrés crónico seguido de alivio (como el inicio del fin de semana) puede facilitar ataques. ¿Cuántos de nosotros tenemos las peores migrañas cuando terminamos los exámenes o cuando llegamos de vuelta de un viaje?



🍫 Desencadenantes externos: ¿chocolate por la noticia?


El vino, el chocolate, el ejercicio intenso o ciertos alimentos se reportan como posibles desencadenantes, pero en muchos casos su efecto no es directo ni constante.


Estudios bien diseñados han mostrado que:

  • El chocolate, comparado contra placebo, no genera migraña.

  • El ejercicio intenso sin una buena entrada en calor puede desencadenar un ataque en algunas personas; sin embargo también sabemos que hacer ejercicio regularmente previene la aparición de migraña.

  • El alcohol puede facilitar ataques por su acción vasodilatadora y liberadora de CGRP, pero solo si el cerebro ya estaba vulnerable.


📚 La conclusión científica: no es blanco o negro


Quienes más saben del tema hoy nos proponen que:


Los desencadenantes no causan la migraña directamente. En cambio, interactúan con un cerebro ya predispuesto, que atraviesa fases de vulnerabilidad.

🔁 Lo importante no es solo qué comiste o hiciste, sino en qué momento del ciclo estabas.

🧩 Es fascinante que incluso ataques provocados artificialmente siguen una secuencia natural. Primero alteraciones en el sistema nervioso, luego síntomas premonitorios… y recién un rato después, el dolor.


🧠 Moraleja

La próxima vez que tengas un ataque, en lugar de culparte por esa salida, esa copa de vino o el plato de rabas exquisito que te mandaste, plantea un plan para conocerte mejor.


Conoce bien que cosas te cargan y que cosas te drenan la energía.


Si ya sabes que estas "volando bajito", elegí suspender el plan de la tarde, pasalo para mañana; y si no podés o no querés... no te olvides el lloriquín.


La buena noticia es que cada vez que entendemos más este ciclo, nos acercamos a tratamientos más personalizados y efectivos.


¿Que opinan? Los leo


Fio - @cefaloca

 
 
 

Comentarios


CEFALOCA - Dra. Fiorella Martin Bertuzzi
Especialista en Neurología y Educación Universitaria

Rivadavia 4702, 3ro D, Caballito, Buenos Aires, Argentina
Santa Fe 3288, 4°A, Palermo,Buenos Aires, Argentina
Teléfono/Whatsapp: +54911 6036 5825

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