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Google y la ansiedad por un diagnóstico

Uno de los momentos más comunes cuando convivimos con dolor crónico es ese en el que decís: “lo googleo”.Sabemos que no deberíamos hacerlo… y sin embargo, lo hacemos.


Y es justo ahí cuando empieza el desfile de miedos: aneurismas, tumores, ACV, enfermedades raras. Palabras que hasta ese momento ni conocías, pero que ahora no podés sacarte de la cabeza.


El dolor de cabeza, por sí solo, asusta. Y mucho más cuando es persistente, cuando es nuevo o cuando aparece acompañado de síntomas que no sabés explicar.

"¿Y si es algo grave?"

"¿Y si se me está pasando algo?"

"¿Y si estoy exagerando?"


¿Que dice la ciencia del diagnóstico de migraña?


El diagnóstico de las cefaleas se basa en criterios clínicos, definidos en la Clasificación Internacional de Cefaleas (ICHD, por sus siglas en inglés). Sin embargo, esta herramienta muchas veces es poco conocida y, otras tantas, poco utilizada.


Un estudio en Tailandia mostró que el 43,3% de los pacientes con cefalea reciben un diagnóstico erróneo antes de llegar al diagnóstico correcto. Los diagnósticos equivocados más frecuentes fueron cefalea tipo tensión y sinusitis. 


En otro estudio multricéntrico realizado en 12 centros europeos de cefaleas se observó que solo el 8% de los médicos generalistas y el 35% de los especialistas diagnostican correctamente la migraña, y que apenas el 28% de los propios pacientes saben que la tienen.


En una encuesta que hicimos en Cefaloca, el tiempo promedio hasta llegar al diagnóstico desde el primer dolor de cabeza fue de más de 11 años.


¿Qué pasa entonces?

Que vas al médico, contás que te duele, y muchas veces te dicen que es estrés, contractura, tensión. O sinusitis. O que no es nada. Y te vas con la cabeza llena de dudas… y el dolor sigue ahí.


Las banderas rojas o “red flags” 


Las llamadas banderas rojas son signos de alarma como fiebre, déficit neurológico o cambios bruscos en el patrón del dolor. Para los médicos son fundamentales para detectar causas potencialmente graves.


El problema es que muchas veces este enfoque se usa solo para descartar peligro vital, pero no necesariamente para ayudarte con el dolor si no hay riesgo inmediato.


Entonces llegás a una guardia y te encontrás con un médico entrenado para detectar las cefaleas en las que tu vida corre peligro. Si tu dolor no presenta esas banderas rojas, muchas veces el mensaje implícito es: “no es grave”. Y como no siempre tienen herramientas para el manejo del dolor crónico, lo que terminamos sintiendo es que nos minimizan el sufrimiento.


Cuando finalmente llega el diagnóstico

A veces pasa que, después de mucho peregrinar, llegás al neurólogo y descubrís que ese dolor que tuviste toda la vida era migraña. Que ese zumbido, esas luces, esa náusea, ese agotamiento no eran estrés ni exageración, sino parte de un síndrome neurológico bien definido.

Y en ese momento, algo cambia.

Porque el diagnóstico correcto no solo baja la ansiedad. Cambia el enfoque del tratamiento. Cambia la forma en que planificamos nuestra vida. Cambia nuestras expectativas.

En muchos casos, el diagnóstico nos cambia la vida.


Ponerle nombre a lo que pasa importa


Tener el diagnóstico correcto nos permite empezar a tratarnos mejor. Nos ayuda a entender qué nos pasa, a dejar de vivir con miedo, a tomar decisiones informadas sobre nuestra salud.

Y también nos saca de ese lugar solitario en el que buscamos respuestas entre foros, redes sociales y resultados que el algoritmo decide mostrarnos.


Entonces… ¿mejor no consultar y acostumbrarse a sufrir?


No, no y no. Todo lo contrario.


La buena noticia es que sí hay formas de mejorar el diagnóstico. Las estrategias más efectivas incluyen:

  • Usar criterios validados como los de la Clasificación Internacional de Cefaleas (ICHD-3).

  • Aplicar algoritmos simples con preguntas clave.

  • Mejorar la formación médica en cefaleas para aumentar la precisión diagnóstica.


Y para vos, como paciente, el mensaje es claro:


Si el dolor persiste, insistí. Si no te escuchan, buscá otra opinión. Si te sentís incomprendido, no estás solo.


Hay muchas personas como vos. Personas con cefaleas, con miedo, con historias que empiezan con “me dijeron que no era nada” y que, por suerte, muchas veces terminan en un diagnóstico que finalmente le da sentido a todo.


Y vos…¿cuántas veces dudaste si era “todo psicológico”?¿Cuántas veces te dijeron que era “solo estrés”?


Si querés, contá tu experiencia. Te leo.

 
 
 

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CEFALOCA - Dra. Fiorella Martin Bertuzzi
Especialista en Neurología y Educación Universitaria

Rivadavia 4702, 3ro D, Caballito, Buenos Aires, Argentina
Santa Fe 3288, 4°A, Palermo,Buenos Aires, Argentina
Teléfono/Whatsapp: +54911 6036 5825

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